Pedro Blanco recibe la Cruz de Carlos III

Lunes, 01 de Abril de 2019 05:15 Anselmo del barrio
Imprimir PDF
pedro0

Otorgado por el Gobierno de Navarra

Periodista tudelano que

trabaja en la Cadena Ser

Emocionado. Así se siente el periodista tudelano Pedro Blanco Ariza que recibió el pasado 30 de marzo la Cruz de Carlos III El Noble, que otorga el Gobierno de Navarra a personas y entidades que “han contribuido de forma destacada al desarrollo, la proyección y el prestigio de la Comunidad Foral”.


Pedro Blanco se licenció en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra. Su trayectoria profesional está ligada a la Cadena Ser donde ha sido director del matinal Fin de Semana, así como director y presentador de Hora 20. Actuamente dirige Hora 25. Ha colaborado durante más de cinco años en el programa Hoy por Hoy, puesto que compaginaba con la dirección de contenidos de la Cadena Ser en la Comunidad de Madrid y como director y presentador del programa Hoy por hoy Madrid. En televisión ha presentando en dos etapas diferentes un debate y actualidad en Localia TV. Imparte clases de periodismo radiofónico en la Universidad.
- Has escrito en tu cuenta de Facebook tras recibir la noticia de este reconocimiento: “uno no elige donde nace. Las raíces, en realidad, son hijas del puro azar. Pero cada uno de nosotros sí decide de qué forma se relaciona con sus orígenes. Y yo sí estoy orgulloso de mi tierra y de mi ciudad. No hay mérito en presumir de aquello a lo que uno se siente íntimamente unido”.
- “Sí, es que es así. Lo escribí después de que me diesen la noticia de que me otorgaban este premio. Reflexioné sobre la relación que tengo con mi ciudad. Y llegué a la conclusión de que la relación que uno tiene con sus orígenes es absolutamente voluntaria. Hay gente que se desprende de sus raíces por la razón que sea, y otros, entre los que me encuentro yo, que decide sentirse orgulloso del lugar en que nació.
¿Tudela es mejor que otras ciudades? No. ¿Tenemos un patrimonio histórico, artístico, cultural, social... superior al de otros lugares? Tampoco. Pero me siento orgulloso del lugar del que soy, de sus gentes, de lo que ofrece a quienes lo visitan por primera vez. Y aquí hay una decisión personal: no dejar de estar unido a esta ciudad y hablar de ella cada vez que puedo”.
pedro2

- Y contarlo desde tu puesto de trabajo a millones de personas.
- “Soy un privilegiado. En la actualidad tengo un micrófono todas las tardes (antes todas las mañanas y anteriormente todas las noches) con 3,5 millones de oyentes en una época, un millón en otra, medio millón en otra... Hace años asumí que si podía utilizarlo para intentar hacer visible mi ciudad lo haría. Y en eso estoy sin ser pesado, insistente ni empalagoso para la gente. Pero cuando encuentro un motivo para hablar de Tudela, cuando creo que está justificado, lo hago”.
- Y por eso, entre otras cosas, es por lo que te han otorgado este premio.
- “Creo que sí, pero pienso que no tiene ningún mérito. Me siento a hacer radio todos los días, tengo 58.000 seguidores en twitter y consigo darle a Tudela la visibilidad no que yo quiero, sino el medio o los medios a través de los que yo comunico”.
- ¿Cuándo te comunicaron que te concedían este premio?
- “Tengo que decir que para que yo no sufriera un ataque al corazón, me avisaron un poquito antes de que lo iban a aprobar en el Consejo de Gobierno de Navarra, cosa que agradecí. La sorpresa fue brutal. Me lo comunicó la Consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales, Ana Ollo; y desde entonces no dejo de estar emocionado porque creo que no me lo merezco, porque hay gente que ha hecho mucho más por esta tierra que yo, aunque solo sea porque tiene más años de trayectoria. Estoy infinitamente agradecido de que me den este reconocimiento”.
- ¿Pensaste en alguien en ese momento?
- “No. En nadie en particular. Pero me pregunté: ¿por qué? Hay una cosa en la que pensé inmediatamente. Lo fundamental no es lo que has hecho para merecerlo, sino lo que tienes que hacer a partir de ahora para no dejar de merecerlo. Ese es el sentimiento que tengo. Lo que he hecho todos estos años porque se conozca Tudela y lo que esta ciudad ofrece, ha sido por una convicción personal. Pero a partir de ahora hay un reconocimiento institucional que pesa sobre la proyección que uno va a poder dar de su ciudad”.
- ¿Sueles venir habitualmente a Tudela?
- “Sí. Al menos una vez al mes. A veces más”.
- Vives en Madrid. ¿Desde allí cómo se nos ve a los tudelanos?
- “A los tudelanos nos queda un trayecto por recorrer para conseguir transmitir la imagen que la gente tiene de Tudela; y me refiero a las verduras. Por ella se nos conoce fundamentalmente. Me parece que eso tiene un valor incalculable. Hay quienes piensan que forma parte del costumbrismo y que debe desprenderse de él. Creo que sería un error. Tudela tiene que modernizar la imagen que transmite de su patrimonio culinario y estoy muy implicado en eso. Formo parte de un comité asesor de la Guía Repsol, que es la que entrega los premios del mismo nombre, y dentro de ella lo que he hecho ha sido proselitismo de la cocina de Tudela. De la cocina, de la verdura renovada, moderna e incluso rompedora en algunos casos.
La verdura de Tudela es algo más que la menestra, que está muy bien y de hecho hay que seguir haciéndola como hasta ahora, pero hay que evolucionar. Tenemos que dar un paso más. Sin abandonar la verdura hay que intentar que la gente sepa que Tudela, como cabeza de una comarca, ofrece más atractivos.
He estado implicado en el nacimiento de una marca turística que se llama “Ribera de Navarra. Inesperada”. Creo que ese es el mensaje que tenemos que trasladar. Si conseguimos que quienes nos visiten se vayan con la sensación de haber encontrado algo que no esperaban, habremos obtenido algo muy importante: superar los clichés y corsés que hay sobre la imagen de esta zona. Y además de eso: ¿qué le ocurre a Tudela, a la Ribera y a Navarra? No es un destino turístico, de viaje, en general. Es un lugar desconocido. En eso tenemos mucho que hacer. Navarra, tiene activos turísticos, culturales e históricos de primer nivel, sin embargo no competimos en la Primera División. Algo estamos haciendo mal”.
- ¿Cuántos años llevas en Madrid en la Cadena Ser?
- “Veintidós. Llegué en 1996. Tenía 21 años y 22 cumplía en octubre. Yo, que presumo de tudelano y de navarro, el primer error que cometí en la radio fue haciendo los boletines de M80, una radio musical que ya dejó de existir. Durante todo el 5 de julio estuve en esos boletines diciendo de manera insistente que ese día comenzaban las fiestas de San Fermín. Supongo que fue por los nervios. Era mi sueño y me trastorné. Hasta que al cuarto o quinto boletín un jefe me llamó a su despacho y me dijo: ¿tú eres navarro y hoy empiezan las fiestas de San Fermín? Y le dije: ¡Ah! es verdad, no empiezan hoy. Ahora que me reconocen mi labor por Navarra tengo que admitir que empecé con mal pie” (sonríe).
pedro

- En La Ser ha habido importantes periodistas al frente de los programas en los que tú has estado y estás. Me imagino que es para ti una gran responsabilidad. ¿Piensas en ello?
- “Sí. Pienso, pienso...”.
- Algunos de ellos han fallecido.
- “No está Carlos Llamas, director de ‘Hora 25’ y que fue mi maestro. Cuando tenía 25-26 años empecé a trabajar como número dos suyo. Mi identidad radiofónica se moldeó con el ejemplo de Charli, que era como le llamábamos. No dejo de sentir un pellizco de nerviosismo todos los días que me pongo delante de un micrófono, por lo que ese micrófono significa y por la gente que ha estado antes.
Durante 5 ó 6 años estuve haciendo de sustituto el ‘Hoy por hoy’, cuando Francino no estaba. Cuando iba a trabajar por las mañanas no dejaba de pensar que ese programa lo había hecho Iñaki Gabilondo durante 20 años. Coincidirás ideológicamente más o menos con él y su forma de entender la vida, pero nadie le puede negar que era un monstruo de la comunicación radiofónica. Y estaba allí haciendo el mismo programa durante seis horas y media, con tres millones y pico de oyentes. Hay una cosa muy clara: nunca hay que perder el respeto al micrófono, porque si eso sucede se lo pierdes al oyente. Y no sólo se lo pierdes al oyente, sino también a ti mismo y a la profesión que representas. Pensar en la gente que ha pasado por aquí da un poco de vértigo”.
- ¿Estabas predestinado a trabajar en la Cadena Ser en lugar de otras emisoras o ha sido una casualidad?
- “En parte estoy donde quería estar y en parte ha sido una casualidad. Llegué a La Ser en el verano de 1996 para hacer unas prácticas. Había pasado antes por Radio Fontellas con Ignacio y Matías; y luego un tiempo en la Ser de Tudela, con Ana Laura; volví a Fontellas y me cogieron para hacer unas prácticas. Entonces tenía un primo, y lo sigo teniendo, Cristobal Jiménez Ariza, que trabajaba en La Ser en Madrid. Ahora es jesuita. Elegí esta cadena primero porque me gustaba, pero si me hubiese cogido antes la Cope u otra emisora habría ido porque lo que quería era seguir aprendiendo.
De todas formas, mi gran escuela fue la radio de Tudela, la radio local, los chupinazos de las fiestas en verano... Yo quería seguir aprendiendo y era consciente de que tenía que dar el salto y marcharme a Madrid. La Ser es una mezcla de deseo y coincidencia. Ya son 22 años allí... y los que vengan”.

Última actualización el Lunes, 01 de Abril de 2019 05:31
Usted esta:   HomeSociedadModaPedro Blanco recibe la Cruz de Carlos III